A Rafael Serrallet
Guitarrista
Cinco espacios y unas manos imposibles
vibra el corazón, y la guitarra
alcanza la humana dignidad.
Es el despertar de ese otro mundo.
Recónditos templos donde habita la esperanza
del hermano y de lo amado.
Música y silencios; el mar y la tierra
contra la agónica prisa
contra la sórdida máquina sin respuesta
contra las treinta monedas.
Cada cuerda un continente
sobre el que aún giramos
sobre el que tus manos vuelan
airosas, leves; verlas y otra vez no verlas
bajo el festín de tu perlada frente.
Cinco sones en busca de la paz augusta
impuesta por la ley que nadie dicta:
nació contigo pues hombre eres
y el universo es tu herencia.
Vive y llegarás a ser quien eres
cuando suene en tu guitarra
la verdad de tu existencia.
José Vidal Bernabeu |